"Éramos todos muy amigos, nos gustaba jugar juntos, lo pasábamos bien reunidos. Intentábamos hacerlo lo mejor posible. Atacar mucho y luego recuperarla con la ilusión de volver a atacar, y esperábamos la compañía de la suerte. Ése es el fútbol muchachos" - Marcelo Bielsa

miércoles, 3 de diciembre de 2014

El fútbol no se queda con nada de nadie (Fundación RJ 1-1 CD Tosiria)



Utilizo esta frase a la que tantas otras veces he acudido para describir lo que vivimos el sábado en las Fuentezuelas. Ante un rival que solo había cedido un empate (y en casa del líder) en once jornadas, nuestros chicos compitieron hasta el último minuto, y nunca mejor dicho. Creo que no falto a la verdad si digo que nos merecimos ese gol, que se lo trabajaron los niños en el campo desde el primer minuto y que, como suele pasar, al final este deporte acaba dándote lo que te mereces.

La primera mitad fue algo más tosca, menos vistosa, pero el rival también juega, y nuestra labor es la de minimizar las potencialidades del equipo que tenemos enfrente. Su presión en campo contrario es casi perfecta, con un poderío físico abrumador, y no podíamos permitir que cerraran el partido en esos primeros 40 minutos con robos en nuestro campo. De hecho una de las pocas pérdidas que sufrimos en nuestro campo nos costó el 0-1. A partir de ahí supimos aguantar, sin sufrir nuestro portero prácticamente ningún disparo y llegando en alguna ocasión aislada a la portería rival.

En la segunda mitad salimos con un planteamiento más combinativo, ante el evidente cambio de juego del rival, que decidió no salir a buscarnos a nuestro campo. Ahí comenzaron a llegar las ocasiones y pudimos empatar mucho antes de cuando lo hicimos. Tuvimos al menos tres ocasiones muy claras (algunas dentro del área pequeña) para marcar, pero no lo conseguimos. A la contra sufrimos también, sobre todo en los minutos finales. Sin embargo en una de las últimas jugadas una internada de David Tenorio por banda derecha provocó el penalti que transformó Iván con aplomo y serenidad. 

El 1-1 se ajusta más a lo que vimos en el verde y le da la razón a unos chicos que creyeron en lo que hacían durante los 80 minutos. Partidos como los del sábado hacen crecer enormemente este proyecto, y a cada uno de los jugadores. Ahora afrontamos el último partido de la primera vuelta en un campo muy complicado, Alcalá, donde ya caímos en pretemporada por 2-0. Habrá que hacer las cosas muy bien si queremos cerrar la primera vuelta con las buenas sensaciones que, en general, está dejando el equipo. ¡¡A seguir!!

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