"Éramos todos muy amigos, nos gustaba jugar juntos, lo pasábamos bien reunidos. Intentábamos hacerlo lo mejor posible. Atacar mucho y luego recuperarla con la ilusión de volver a atacar, y esperábamos la compañía de la suerte. Ése es el fútbol muchachos" - Marcelo Bielsa

martes, 24 de marzo de 2015

No existe "un solo fútbol" (jornada 21 - Peña 1-2 Fundación)

El fútbol nos gusta tanto, entre otras muchas cosas, porque se puede pensar diferente. No hay un fútbol “bueno” y otro “malo”. Se puede ganar y jugar bien de mil maneras diferentes, todas válidas, legítimas  y atractivas si se saben llevar a cabo con eficacia.

Apunto esto por las molestias que por lo visto han causado algunas de mis entradas en este blog. Hablaba hace unos meses de cómo la Peña Deportiva nos destrozó literalmente en la ida (1-3) con un juego directo planeado y llevado a cabo a la perfección. Espero que nadie que vio ese partido se sienta ofendido porque aquí reflejase una realidad. Me limité a intentar analizar, todo lo objetivamente que puede hacerlo un rival, un modelo de juego que ese día lo hizo todo bien y nos endosó la derrota más abultada que hemos sufrido esta temporada.

Me encanta la variedad en el fútbol. Crecí en este deporte admirando la Premier, cuando no era una liga famosa y casi nadie la veía, cuando los campos embarrados obligaban a sus equipos a jugar directo y planificar al milímetro las segundas jugadas. Cuando delanteros de 1’90 eran una bendición, y cada balón era una batalla apasionante. Aprendí viendo las fases de ascenso a la Premier en las que el balón pasaba por el centro del campo siempre sin tocar el suelo, lo cual nos regalaba partidos intensísimos, sin un momento de calma, y muy divertidos.

Por eso no solo pienso que jugar con otro estilo al que nosotros lo hacemos es algo criticable, sino que intento aprender de los equipos que llevan este fútbol a la categoría de arte. Intento por ejemplo que mis jugadores entiendan que un balón arriba no significa lanzar una moneda al aire, sino que si sabemos movernos mientras el balón está arriba muy posiblemente nos lo quedemos. La Peña Deportiva nos dio una lección en la ida en intensidad, en incorporaciones de la segunda línea, en movilidad en ataque, en organización defensiva… Y por todo eso nos derrotó sin paliativos. Y si a alguien le molesta la forma en la que nos ganaron (cosa que no entendería) eso ya no es mi problema. Estoy seguro de que mi compañero José Luis salió ese día muy satisfecho del campo, y así debe de ser. De hecho es muy admirable la temporada que está haciendo la Peña, siendo quizás el equipo que nadie esperaba (me permito decir que junto a nosotros) en esa parte alta de la tabla y que por méritos propios ha llegado hasta ahí.

En la vuelta, disputada el pasado miércoles, las tornas cambiaron. Creo que esta vez fue nuestro modelo el que se impuso. Supimos mantener la concentración los 80 minutos, con circulaciones inteligentes, una excelente movilidad en ataque, con jugadores apareciendo y desapareciendo en posiciones adelantadas… Nos faltó sin duda acierto ante el portero rival, teniendo al menos cuatro ocasiones muy claras de sentenciar el partido.

Tras el 0-1 en un rechace, encajamos el 1-1 precisamente en otra segunda jugada tras excelente disparo a puerta de Sutil (para mí sin duda el jugador con mejor golpeo de toda la categoría). En la segunda mitad supimos recomponernos y buscar sin prisas la portería rival. A veces en nuestro equipo se valora mucho el juego de posición en fase ofensiva pero pocas veces nos acordamos del enorme esfuerzo en defensa, donde la concentración y el juego sin balón nos han hecho ser hasta ahora el segundo equipo menos goleado de la categoría, con 20 goles encajados en 21 partidos.

Así llegó el 1-2 de Francisco, tras una buena triangulación e incorporación a zona de remate del extremo de banda contraria. Tras el gol supimos mantener la posesión con sentido, con inteligencia y sin ceder a la presión del resultado, en lo que para mí fue lo más meritorio de todo el encuentro.

Me importa poco la clasificación y mucho las sensaciones. Creo que la que queda de este 1-2 es muy parecida a lo que quedó del 4-0 contra el Linares. Un equipo que al menos sabe a qué juega, que tiene por supuesto mucho que mejorar, pero que tiene una idea de juego. Es una idea complicada de llevar a cabo, y por eso habrá días en las que termine en desastre, pero cuando nos sale creo que hacemos disfrutar al espectador imparcial que viene a vernos.

Por cierto, si alguien no está de acuerdo con el análisis, abajo hay una pestaña para comentar este artículo. Me encanta discutir de fútbol, en el mejor sentido de la palabra.


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