"Éramos todos muy amigos, nos gustaba jugar juntos, lo pasábamos bien reunidos. Intentábamos hacerlo lo mejor posible. Atacar mucho y luego recuperarla con la ilusión de volver a atacar, y esperábamos la compañía de la suerte. Ése es el fútbol muchachos" - Marcelo Bielsa

domingo, 24 de marzo de 2013

Amargo pero justo empate sobre la bocina

FUNDACIÓN REAL JAÉN 1 - 1 UD SAN FELIPE


Para hacer la crónica del partido del viernes necesitaba que pasaran unas cuantas horas. Creo que un entrenador de fútbol base no debe dejarse llevar por las sensaciones del marcador. Hablamos de niños en formación, no de adultos buscando rendimiento, por lo que un empate en el último segundo, como el del viernes, no se podía analizar desde la decepción que a todos nos supuso. Y ahora que ya hemos reposado las sensaciones, tengo que decir que, en mi opinión, fue un empate justo.

Tras muchos partidos en el Antoñete, intentamos y conseguimos jugar en un campo más grande. Eso tiene aspectos positivos (más espacio para pensar, menos penalización de errores defensivos…), pero también otros negativos entre los que destaca el enorme trabajo que nos cuesta llevar la pelota hasta el área contraria. Por eso se vio un partido mucho menos emocionante que otras veces, con pocas ocasiones y disparos a puerta.

Después de ver el partido en vídeo, puedo decir que se enfrentaron dos equipos muy parecidos. A pesar de ser equipos de la parte baja, intentamos ambos sacar el balón jugado desde atrás, a veces con suerte y otras no. Nos faltó, eso sí, mucho ritmo en la salida del balón. Siempre he dicho que lo más complicado de este deporte es llevar la pelota al área contraria de forma controlada, y eso se tarda mucho tiempo en aprender. No estamos acostumbrados a soltar rápido la pelota y ocupar espacios que nos permitan progresar, pero seguiremos trabajando en ello.

La segunda parte fue mucho mejor que la primera, con más llegadas al área y creando bastantes ocasiones de peligro. El penalti en contra vino precedido de una mano mucho más clara en su área que se quedó en nada. La nuestra se pitó, pero ahí estaba Alex para ayudar al equipo, como siempre, y Rafa para llegar al rechace. Los jugadores saben lo que insistimos en los rechaces, y ahí demostramos que vamos mejorando. Pablo Benítez aprovechó las dos faltas que tuvo, una mandada a la cruceta y otra dentro. Es difícil ver un jugador con tanto porcentaje de acierto en las faltas, y por suerte está en nuestro equipo.

Los últimos segundos de partido, como nos ha pasado ya en varias ocasiones fueron fatídicos. Cuando mejor estábamos y todo parecía controlado, un balón a la espalda de nuestra defensa y un fallo en la marca propiciaron el empate. La semana que viene trabajaremos sobre ese concepto defensivo, porque defendemos mirando solo al balón, sin entender que en el fútbol hay muchas más referencias (rivales, compañeros, espacios libres…). Y para eso estamos aquí, para aprender y seguir mejorando.

Sin embargo, creo que lo más importante es que ahora sabemos a qué queremos jugar. Posiblemente acabe la temporada y sigamos muy lejos de un nivel adecuado, pero trabajar con un objetivo, con una idea, y creer en ella, es lo que hace que crezcamos día a día. 

Nada más llegar os dije que el objetivo que me marcaba era que compitiésemos con todos los equipos. Sinceramente nunca pensé que lo conseguiríamos tan pronto, pues recordemos que veníamos de recibir goleada tras goleada. Me quedo con el hecho de que, en los seis partidos que llevamos jugados desde que llegué, hemos competido en todos exceptuando el de la Peña B. Para un equipo con las limitaciones del nuestro, creo que no está nada mal. Empatamos con el Peñamefécit en un partido que merecimos ganar, perdimos por la mínima contra Los Villares y la Peña C (equipos en teoría superiores a nosotros según la clasificación), competimos con el Atlético Jaén (equipo que el viernes empató a dos con nuestro A, lo cual le da mucho mérito a lo que nosotros hicimos) y nos empataron en la última jugada contra un equipo que nos sacó cuatro puntos en liga.

Esa solidez nos está costando a la vez llegar con poco peligro a la portería rival. El sistema que utilizamos basa todo su potencial de ataque en la subida de los laterales, y eso supone unos movimientos muy difíciles de aprender. Los niños están intentándolo pero no podemos pedirles resultados inmediatos. Tenemos que centrarnos, como he repetido muchas veces, en lo que hacemos bien, y en esas tres o cuatro veces durante el partido que conseguimos hacer en el campo lo que entrenamos durante la semana. Ahí está el avance, y no en un resultado del que dentro de dos meses nadie se acordará.

No quiero terminar sin dar la enhorabuena al entrenador del UD San Felipe, que con un par de gestos durante el partido (por ejemplo hacer a su equipo devolvernos una pelota tras mano por equivocación de Pablo) y al final del mismo, demostró que hay mucha gente dispuesta a enseñar, y que los energúmenos que vemos en algunos banquillos son la excepción. Con gente así da gusto enfrentarse en un campo de fútbol.

También quería acordarme de los sufridos padres que me ayudan en la labor de la grabación de los partidos. Sé que los voluntarios que se ofrecen para grabar no disfrutan del partido al estar pendientes de la grabación, pero no os imagináis la diferencia para trabajar después que supone poder ver el partido en vídeo. Por eso intento devolveros el favor con los resúmenes, para que tengáis un recuerdo de los mejores momentos de la temporada y también para que los niños puedan disfrutar con ellos.

Esta Semana Santa hay descanso en los entrenamientos, con lo cual nos volvemos a ver el lunes 1 de abril para encarar ya la recta final de la temporada. Intentaremos seguir aprendiendo y mejorando. Con la ayuda de las familias y las ganas de estos jugadores seguro que lo conseguimos. ¡Feliz Semana Santa!

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