Partido muy flojo el que disputamos el sábado en el Sebastián Barajas. No conseguimos mostrar las fortalezas que nos habían llevado a ganar con buen juego otros partidos y sin embargo nos olvidamos de que el rival también juega y que, esta vez con un juego más que directo, puede hacerte daño también.
Intentamos desde el primer momento imponer nuestra idea, algo que conseguimos en esa primera fase del encuentro, adelantándonos incluso en el marcador tras el gol de Jesús en el 26. El rival se limitaba a enviar desde su línea de cuatro a los adelantados y en esos primeros 30 minutos no sufrimos en absoluto. Los últimos diez minutos fueron mucho peores, perdiendo todo equilibrio en el centro del campo y olvidándonos de lo importante, que es nuestra actitud tras perder el balón en campo rival. Así llegaron dos goles de la Peña casi seguidos (35 y 37).
Nos marchamos al descanso con un, en mi opinión, inmerecido resultado en contra por lo que se había visto en el partido. En la segunda parte salimos muy enchufados, teniendo ya en la primera jugada una muy buena ocasión de gol. Sin embargo otro balón a la espalda de la defensa (a un jugador en más que claro fuera de juego) nos supuso el 1-3 en contra. A partir de ahí nos volcamos sobre el campo rival, sin mucho control tras pérdida, lo cual supuso que la Peña pudiese haber rematado el encuentro con muchas ocasiones bastante claras a la contra.
La idea de juego que queremos llevar al campo no se vio el pasado sábado. Sirve de poco acumular posesión y llevar el balón de forma ordenada hasta el área contraria si después no aprovechas los espacios para crear peligro y finalizar las jugadas. Y mucho menos si nos olvidamos de que permitir una contra es prácticamente conceder un gol. Nuestro rival, estando ordenado atrás y enviando al delantero tras cada robo nos venció por dos goles y pudo hacerlo por más.
Pero no todo es triste en esta derrota. Es un orgullo enorme ver cómo once chavales de primer año quieren llevar todo el peso del partido ante once de segundo año. Esa valentía por querer ser los protagonistas, por querer el balón para atacar como nos gusta, es el verdadero objetivo de esta temporada. Y eso lo puede intentar transmitir el entrenador, pero tiene que haber niños en el equipo que se atrevan a hacerlo. Jugar de otra manera quizás nos daría más puntos, incluso hacerlo en un campo más pequeño, pero formamos futbolistas, no equipos que ganen, y ese proceso es mucho más largo.
Queda mucho por mejorar, sin duda, pero hay ilusión de sobra en estos 18 chicos para llegar donde queremos. La semana que viene comienza la Copa Diputación, donde recibiremos al Mancha Real en Las Fuentezuelas a las 10 am. Toca recuperar sensaciones y volver a hacer bien lo que ya hemos demostrado que sabemos hacer.
%2B10.17.25.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario